martes, 9 de abril de 2013

Toy Stories

Si el fotógrafo de Riverboom, Gabriele Galimberti, hubiera venido a dispararme fotos, con 6 años y rodeado de mis juguetes favoritos, se habría visto lo siguiente: armamento medieval de plástico, Legos surtidos (el Espacio, el Castillo y el Pirata), el Tyrannosaurus Rex hinchable (pinchado y desinflado lentamente hasta su extinción), un muñeco articulado de Superman (lo perdí e me hiperventilé por el dolor), un par de conejos de peluche (Sally y Billy), coches de juguete, una guitarra pequeña, un avión que se lanzaba con un elástico, la réplica de una pistola de la que pensaba que mamá no sabía nada.

Todo el mundo recuerda sus juguetes infantiles. El hecho de que pueda recordar la mayoría de los míos, mejor de lo que  recuerdo el nombre de mis maestros de primaria, dice todo acerca de lo que necesitas saber sobre el universo en que habitan los niños.

De hecho, cuando a Galimberti se le ocurrió la idea de fotografiar a niños de todo el mundo con sus juguetes, no esperaba descubrir nada que no supiera ya:  los niños aman los dinosaurios, los camiones, las muñecas y los monos de peluche. Y construir nuevos mundos a su alrededor hasta que,  inevitablemente, dejen de tenerlos en cuenta para siempre. "A su edad, son todos más o menos lo mismo", es la conclusión a la que llega después de pasar 18 meses trabajando en este proyecto. "Sólo quieren jugar".

Pero, cómo juegan, puede revelar mucho. "Los más ricos eran más posesivos. Al principio, no querían que tocara sus juguetes. Iba a necesitar bastante tiempo antes de que me dejaran jugar con ellos ", dice el italiano, que a menudo se unía a los juegos de un niño antes de organizar los juguetes y tomar la fotografía. "En los países pobres, era mucho más fácil. Incluso si tenían sólo dos o tres juguetes, no les importaba. En África, la mayoría de los niños juegan fuera de sus casas, con sus amigos".

Sin embargo, incluso los niños de mundos distintos comparten similitudes en la función que atribuyen a sus juguetes. Durante las conversaciones que Galimberti mantuvo con un niño de seis años que vive en Texas y con una niña de cuatro años de Malawi, ambos abrazaban sus dinosaurios Sus muñecos les protegerían de los peligros que creían que les esperaba durante la noche , de los secuestradores y de los animales venenosos.

Era común apreciar cómo los juguetes reflejaban el entorno donde había nacido cada uno de los niños: así la chica de la familia de Mumbai amaba el Monopoly, porque le gustaba la idea de construir casas y hoteles, mientras que el chico del México rural amaba los camiones, porque los veía todos los días por el pueblo, dirigiéndose a la cercana plantación de azúcar.

En última instancia, los juguetes expuestos revelan las esperanzas y las aspiraciones de las personas que los compraron. "Haciendo esto, aprendí más sobre los padres que sobre sus hijos", dice Galimberti.
"Allí estaba la madre de Letonia que conducía un taxi para ganarse la vida, y que inundó a su hijo de coches en miniatura. El agricultor italiano cuya hija muestra con orgullo sus rastrillos de plástico, azadas y palas. Padres de Oriente Medio y Asia, que empujaban a sus hijos para que fueran fotografiados, incluso estando estos nerviosos o molestos. Mientras que los padres del Sur de América se mostraban muy relajados, y me decían que podía hacer lo que quisiera, siempre y cuando a su hijos no les importara".

Con la excepción de los juegos de ordenador, los juguetes no han cambiado realmente en las últimas tres décadas. Y hay algo tranquilizador en eso. "A menudo me encontraba con el tipo de juguetes que yo solía tener", dice. "Fue agradable volver a mi infancia de alguna manera."

Ben Machell - The Times Magazine

Abel - Nopaltepec, Mexico


Bethsaida - Port au Prince, Haiti


Allenah - El Nido, Philippines


Chiwa - Mchinji, Malawi


Arafa & Aisha - Bububu, Zanzibar


Cun Zi Yi - Chongqing, China


Davide - La Valletta, Malta


Farida - Cairo, Egypt


Elene - Tblisi, Georgia


Jaqueline - Manila, Philippines


Julia - Tirana, Albania


Keynor - Cahuita, Costa Rica


Kalesi - Viseisei, Fiji Islands


Lucas - Sydney, Australia


Li Yi Chen - Shenyang, China


Naya - Managua, Nicaragua


Noel - Dallas, Texas


Niko - Homer, Alaska


Norden - Massa, Marocco


Orly - Brownsville, Texas


Puput - Bali, Indonesia


Pavel - Kiev, Ukraine


Ragnar - Reykjavik, Iceland


Shaira - Mumbai, India


Reanya - Sepang, Malaysia


Ralf - Riga, Latvia


Stella - Montecchio, Italy


Ryan - Johannesburg, South Africa


Talia - Timimoun, Algeria


Virginia - American Fork, Utah


Tangawizi - Keekorok, Kenya


Watcharapom - Bangkok, Thailand


Tyra - Stockholm, Sweden


Botlhe - Maun, Botswana


Alessia - Castiglion Fiorentino, Italy


Enea - Boulder, Colorado


Maudy - Kalulushi, Zambia


Taha - Beirut, Lebanon



No hay comentarios:

Publicar un comentario