miércoles, 27 de noviembre de 2013

Tribu de Fantasmas - Jacquelyn Martin

Abrasados por la luz del día y cazados en las sombras, padecer albinismo puede ser una sentencia de muerte para los tanzanos.

Desde 2006, más de 100 personas con albinismo, una enfermedad genética que se caracteriza por la falta de pigmento en el cuerpo, han sido agredidas en esta nación de África Oriental. 71 murieron.

Aproximadamente 1 de cada 1.400 personas en Tanzania tiene albinismo, en comparación con el promedio mundial de 1 de cada 20.000.

A pesar de esta alta concentración, la desinformación acerca de esta condición abunda.

Los ataques de brujos, que utilizan partes del cuerpo de los albinos en pociones mágicas que prometen riquezas, han llevado al gobierno a trasladar, por su propia seguridad, a niños y adultos con albinismo a centros vigilados.

Aunque se encuentran seguros, en muchos de estos centros se sufre hacinamiento, además de ser incapaces de ofrecerles un plan de futuro a largo plazo.

A todo esto se suman los problemas médicos, con tasas de cáncer de piel tan altos que la mayoría de los albinos mueren antes de los 40. Problemas de baja visión hacen que los esfuerzos por brindarles educación se conviertan en un desafío.

Aquellos que son capaces de permanecer en sus pueblos se enfrentan a una vida de aislamiento y de miedo, condenados al ostracismo por sus comunidades.



Lightness Philbert, que no sabe su edad y que fue abandonado en el centro, sostiene a Jessica.

Eumen Ezequiel (13 años) fue atacado en 2007 y no ha visto a su madre desde entonces. "Quiero ser miembro del Parlamento y defender a otras personas con albinismo", dice Ezequiel.  Kabanga Protectorate Center en Kabanga.

Niñas junto a una pequeña tienda. Kabanga Protectorate Center.

Angel Salvatory (17 años) padece cáncer de piel y fue atacada por un grupo de hombres liderado por su padre.

Epifanía "Felicidad" Ezra posa para un retrato en el poblado de Matiazo. El brillante sol lastima su piel. Sólo ha conocido a otra persona con albinismo en toda su vida.

Yonge (4 años), cierra los ojos para protegerse de la luz solar. La sensibilidad a la luz y la baja visión son parte de su condición. La niña fue abandonada por sus padres en el centro debido a su albinismo. Un reverendo de la localidad tiene la esperanza de poder adoptarla, pero aun no ha sido capaz de llevarla a su casa debido a los trámites burocráticos.

Gilbert Andrews (15 años) quiere convertirse en abogado para luchar por los derechos de las personas con albinismo. "Algunas personas educadas saben que somos personas, pero otros nos insultan. Nos enfrentamos a está discriminación en el colegio. Los profesores nos dan la espalda y dicen que las personas con albinismo no pueden ser educadas".

Zawia Kassim, 12 años.

Muse fue abandonado. Se cree que procede de una zona fronteriza con Burundi, donde un mercado negro de partes del cuerpo de albinos está prosperando.

Angel Salvatory, de 17 años, tiene cáncer de piel,. Las mujeres jóvenes que viven en el Centro pueden aventurarse en el mercado local, pero se les anima a viajar en un grupo por su seguridad y no deben permanecer fuera mucho tiempo.






Jacquelyn Martin (1979) es periodista fotográfica de Associated Press en Washington DC.




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