domingo, 23 de febrero de 2014

Yakuza

Anton Kusters es un fotógrafo con sede en Bélgica que en 2011 publicó su primer libro de fotos sobre la "Yakuza", las familias del crimen organizado japonés, con las que estuvo conviviendo durante dos años. 

La serie "Yakuza" es una visión personal de la vida dentro de una subcultura inaccesible: la de una familia del crimen japonés tradicional que controla las calles de Kabukicho, en el corazón de Tokio (Japón). Tras varios meses de preparativos y de delicadas negociaciones realizadas por su hermano Malik con su contacto Taka-San, se convirtieron en los únicos occidentales autorizados en acercarse a este cerrado mundo.

Con una mezcla de fotografía, de cine, de escritura y de diseño gráfico, Anton trata de compartir, no sólo la extremadamente compleja relación de la Yakuza con la sociedad japonesa, sino también mostrar la lucha personal a la que cada miembro de la familia se enfrenta al verse obligados a vivir en dos mundos diferentes al mismo tiempo; mundos en los que a menudo los valores y la moral entran en conflicto...


Miembros de la Yakuza posan en las calles de Kabukicho, el barrio de la prostitución en el corazón del distrito de Shinkuju (Tokyo).


Un hombre muestra su mano a la que le faltan dos dedos. Los miembros de la Yakuza se automutilan cortándose un dedo para pedir perdón por un error cometido y dar peso a su apología del delito.


Nitto-San se sienta en la parte trasera de un coche, de camino a la cárcel de Niigata, para recoger a dos miembros de Yakuza, que serían liberados esa misma mañana.


Hombres duchándose en un Onsen, una típica casa de baño japonés, después de jugar un torneo de golf. Algunas casas de baño japonesas nieguan el acceso a las personas con tatuajes, en un intento por detener que la Yakuza les frecuente.


Tatuajes japoneses tradicionales. A menudo se ven en los cuerpos de los yakuza. Se realizan manualmente con varias agujas afiladas y entintadas.




Yamamoto Kaicho, un número dos del jefe, ejerce todavía como maestro tatuador. Hori Sensei completa su tatuaje de cuerpo entero.



Un miembro de la Yakuza muestra orgulloso su tatuaje en las calles de Shinkuju, Tokyo.



Miembros de la familia Shinseikai montan guardia frente a un restaurante donde los jefes están cenando.




Jóvenes reclutas de yakuzas se alinean en la playa cada mañana para meditar antes de comenzar su rutina de entrenamiento diario: combates cuerpo a cuerpo, preparación para guardaespaldas y práctica de lucha con cuchillo.





El "padrino" llega al funeral de un miembro de la Yakuza.






Vía: Anton Kusters

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