martes, 15 de julio de 2014

Ojos que dicen más que las palabras.

Los chicos del foro SantaBanta han estado buscando fotos históricas en las que los ojos de las personas retratadas lo dijeran todo.

Junto a estas imágenes, historias realmente crudas y emotivas representando a la gente en su mejor y en su peor momento: la alegría, el odio, el miedo, el coraje...

Ojos de felicidad


Ojos de autodesprecio

"Graham", un adolescente que padece anorexia nerviosa. Foto de Laura Pannack.


Ojos de depredador

Soldado del "Kiwi SAS" Willie Apiata en Afganistán, valorando si el fotógrafo supone una amenaza.


Ojos de libertad

Refugiados judíos acercándose a los soldados aliados, después de haber sido liberados de un "tren de la muerte". 1945.


Ojos de luz

Más brillante que mil soles: los ojos de esta niña vieron la explosión nuclear de Hiroshima.


Ojos de Trauma

Soldado danés herido en Afganistán. El "5" escrito en su frente indica que tiene un torniquete desde las 5'00 de la madrugada.


Ojos de guerra

Soldado austriaco. 1918.


Ojos de inocencia

La imagen se llama "El Niño con los ojos de zafiro". Tan pronto como la fotógrafa Vanessa Bristow la publicó, fue inmediatamente atacada con acusaciones de haber manipulado la imagen con photoshop. Ella respondió con la publicación de más fotos del niño ya que, de hecho, no fueron alteradas. Los ojos azules y la piel oscura suponen, probablemente, albinismo ocular o uveítis juvenil. Ambas condiciones provocan que el pigmento del iris sea menos denso.


Ojos de prisionero

Primer plano de la mirada inquietante de un prisionero de guerra estadounidense demacrado mientras descansa en una camilla, después de su liberación de un campo de prisioneros alemán por las fuerzas aliadas. Tomada en Limburg, Alemania. 1945.



Ojos de pobreza

Tomada por Suzi Moore McGregor en Delhi, India. Ofrece un sorprendente contraste entre los rasgos de la gente y la absoluta pobreza en la que vive.


Ojos de pánico

Durante la semifinal de la Copa FA, entre los clubes de fútbol Liverpool y Nottingham Forest, el 15 de abril de 1989 en el estadio de Hillsborough en Sheffield, Inglaterra, la aglomeración y el pánico provocaron la muerte de 96 personas y otras 766 resultaron heridas. 
Se culpó a la actuación de la policía. El incidente es considerado como uno de los peores desastres de la historia del fútbol.


Ojos de locura

Este hombre era guapo, encantador y culto. Hasta que violó y asesinó a varias mujeres jóvenes. Ted Bundy demostró que incluso el diablo puede ser atractivo. Bundy era un experto en atraer a las mujeres. Se acercaba a sus víctimas potenciales, y se ganaba su confianza fingiendo una lesión en el brazo, llevándolo en cabestrillo o falsamente escayolado. A veces actuaba como policía o como bombero. Después de atraer a las víctimas a su coche, las golpeaba en la cabeza con una palanca. Las violaba y las agredía sexualmente antes de estrangularlas y mutilarlas. Este maniaco solía arrojar los cadáveres a un vertedero. Otras veces los maquillaba y dormía con ellos hasta su putrefacción. Fue ejecutado en 1989 después de confesar 40 asesinatos.


Ojos de resignación

Fotografía del álbum personal de un soldado del "Einsatzgruppen" alemán, etiquetada en la parte posterior como "El último judío de Vinnitsa". Muestra a un miembro de la unidad D a punto de disparar a un hombre judío de rodillas frente a una fosa común en Vinnitsa, Ucrania, en 1941. 
28.000 judíos de Vinnitsa y sus alrededores fueron masacrados.


Ojos de inocencia perdida

Ahmed, de ocho años de edad, hijo de un combatiente rebelde sirio, fumando y haciendo guardia con un fusil AK-47 fuera de una barricada en Aleppo. Es uno de los combatientes más jóvenes envueltos en la guerra siria.


Ojos de alivio

Cirujano del corazón, después de una operación (con éxito) de trasplante de corazón de más de 23 horas de duración. Un enfermero duerme en una esquina.


Ojos de desesperación

Una mujer tumbada en el suelo en el gueto de Varsovia, muriéndose de hambre. Tomada por un soldado alemán llamado Heinz Joest. Polonia. 1941.


Ojos de asombro

Momento exacto en que Harold Whittles, sordo de nacimiento, oye por primera vez después de habérsele realizado un implante.


Ojos de coraje

Bibi Aisha, de 18 años. En una práctica conocida como "baad", el padre de Aisha prometió a su hija a un combatiente talibán cuando tenía 12 años, en compensación por el asesinato que un miembro de su familia había cometido. Se casó a los 14 y fue sometida a constantes abusos. A los 18 años huyó, pero fue capturada por la policía. Como venganza por su intento de fuga, su suegro y otros tres miembros de la familia de su marido arrastraron a Aisha a las montañas, le cortaron la nariz y las orejas, y la dejaron morir. Bibi fue rescatada por voluntarios de una ONG y militares de EE.UU.. Su rostro mutilado fue portada de la revista Time y desató la polémica sobre la amenaza que se cierne sobre todas las mujeres de Afganistán.


Ojos de demencia

Un soldado padeciendo el "Shock de Shell" en una trinchera durante la Batalla de Courcelette, al norte de Francia, a mediados de septiembre de 1916. El "Shock de Shell" era la reacción de los soldados a los traumas de la batalla durante la Primera Guerra Mundial. Fue descrito como una reacción a la intensidad de los bombardeos y a los combates, que producía ataques de pánico, provocaba la huida, la incapacidad para razonar, dormir, caminar o hablar. 


Ojos de envidia

Sophia Loren y Jayne Mansfield en una fiesta de la 20th Century Fox en honor a Sophia Loren. 1957.


Ojos de odio

Joseph Goebbels, político y ministro de propaganda de la Alemania nacionalsocialista. Goebbels estuvo sonriendo al fotógrafo hasta que se enteró de que era judío, momento capturado en esta foto. De repente, "me miró con ojos llenos de odio y esperó a que me marchara", recordó el fotógrafo.


Ojos de derrota

Un soldado del Ejército Rojo vigila a un prisionero alemán tras la Batalla de Stalingrado. Los alemanes fueron asediados y rápidamente se quedaron sin combustible para calefacción y sin suministros médicos. Miles comenzaron a morir de frío, de desnutrición y de enfermedades. Fue una de las batallas más sangrientas de la historia de la guerra.


Ojos de vergüenza

Una mujer francesa es rapada por civiles como castigo por haber convivido con las tropas alemanas. Tomada justo después del final de la Segunda Guerra Mundial.


Ojos de sufrimiento

Nguyen Thi Ly, de 9 años, sufre las consecuencias del "Agente Naranja". Durante la guerra de Vietnam, los militares norteamericanos rociaron a la población vietnamita con más de 45 millones de litros de herbicida "Agente Naranja". Este defoliante se utilizó para destruir inmediatamente los cultivos, la vegetación y el denso bosque que proporcionaba alimentos y cobertura a las fuerzas del Vietcong. Al menos 4,5 millones de vietnamitas y 2,5 millones de veteranos estadounidenses fueron expuestos al pesticida. Aunque la fumigación terminó hace 30 años, la dioxina del agente naranja sigue causando estragos en las generaciones posteriores de las víctimas.


Ojos de infierno

Esta imagen del fotógrafo alemán Horst Faas obtuvo dos premios Pulitzer. Se trata de un soldado desconocido, perteneciente a la Brigada Aerotransportada 173, que defendía la pista de aterrizaje de Vinh Phuc en Vietnam del Sur. 18 de junio 1965.


Ojos de sobrecogimiento

Niños viendo a un dragón en un espectáculo de marionetas. París, 1963. Alfred Eisenstaedt.


Ojos de engaño

El cabo Yukio Araki (17 años) con un cachorro y otros cuatro jóvenes soldados de la división 72 Shinbu. El cámara Asahi Shimbun tomó esta foto un día antes de su partida de la base aérea de Bansei  (Okinawa) para una misión kamikaze (viento divino). Yukio Araki murió en un ataque suicida contra barcos estadounidenses el 27 de mayo de 1945. Casi todos los pilotos kamikaze del ejército japonés tenían entre 17 y 22 años.



Ojos de temor

El soldado alemán Hans-Georg Henke, de 15 años de edad, llora después de ser capturado por los aliados en Rechtenbach, Alemania, el 3 de abril de 1945. Era miembro del escuadrón anti-aéreo de la Luftwaffe (Flakhelfer). Su padre murió en 1938 y su madre en 1944. Ingresó en la Luftwaffe para subsistir.


Ojos de alegría

Una mujer en el momento de su liberación, tan delgada que casi no puedes verla. 1945.


Ojos desafiantes

Prisionero de guerra soviético mira a  Heinrich Himmler, jefe de la Gestapo y de las Waffen-SS.


Ojos de superviviente

Imagen tomada en el centro de tratamiento de tuberculosis de Islamabad, Pakistán. La tuberculosis provoca la muerte de 400.000 niños al año.


Ojos de conmoción

Foto del cabo Antonio Metruccio, de 27 años, de la Tercera Compañía Águila de Trieste, tomada después de 72 horas de tiroteo.



Ojos de conformismo

Omayra Sánchez (28 agosto 1972 / 16 noviembre 1985) fue una niña de 13 años que murió en Armero (Colombia) por la erupción en 1985 del volcán Nevado del Ruiz. La roca volcánica mezclada con hielo forma lahares, avalanchas de lodo volcánico, deslizamientos de tierra y flujos de escombros, que se precipitan por los valles de los ríos junto a la montaña. Murieron cerca de 25.000 personas y provocaron la destrucción de Armero y otros 13 pueblos. Después de que un lahar demoliera su casa, Omayra quedó atrapada bajo los escombros durante tres días. Su difícil situación se documentó mientras agonizaba en calma. Su coraje y su dignidad conmovieron a periodistas y equipos de rescate, que pusieron todo su empeño en intentar rescatarla mientras la consolaban. Tras más de 60 horas de lucha, murió. Su muerte puso de relieve la incapacidad de las autoridades colombianas para responder con prontitud a la amenaza del volcán. 


Ojos de despecho

Elizabeth Ann Eckford hizo historia como miembro de los Nueve de Little Rock, los nueve estudiantes afroamericanos que fueron admitidos en la Universidad de Little Rock Central en 1957. La imagen muestra a Elizabeth Eckford, con 15 años de edad, caminando sola a través de una multitud que le gritaba. Se puede palpar la ira sin fundamento en los rostros de las mujeres que la perseguían.


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