sábado, 18 de octubre de 2014

Kintsugi: el arte de reparar las piezas rotas.

Kintsugi (en japonés: unión dorada) o Kintsukuroi (en japonés: reparación dorada) es el arte de reparar las cerámicas rotas con una laca especial mezclada con oro, plata o platino. 

La filosofía que esconde esta técnica consiste en reconocer la historia del objeto e incorporar visiblemente la reparación en la nueva pieza, en lugar de disfrazarla. 

El proceso final, por lo general, se traduce en algo más hermoso que el original. 

El lacado es una tradición muy antigua en Japón. La leyenda cuenta que el arte del Kintsugi pudo haberse originado en el siglo XV cuando el "shogun" japonés Ashikaga Yoshimasa envió un tazón de té chino dañado de regreso a China para ser reparado. Cuando fue devuelto, reparado con feas grapas metálicas, solicitó a sus artesanos japoneses que buscaran un medio más estético de recomponerlo.

Los coleccionistas se enamoraron rápidamente de este nuevo arte, hasta el punto de que algunos fueron acusados ​​de romper deliberadamente valiosas cerámicas con el fin de ser reparadas con las costuras de oro del Kintsugi. 

Si bien este proceso está asociado con los artesanos japoneses, la técnica fue aplicada a piezas de cerámica de otros orígenes, entre ellos China, Vietnam y Corea.

El Kintsugi se relaciona con la filosofía japonesa del "mushin", que abarca conceptos como el desapego, la aceptación del cambio y del destino como aspectos de la vida humana.








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